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jueves, 29 de octubre de 2009

La primera vez de...Slim


El que escribe hoy te postea una imagen de Slim en esos excitantes momentos en los que descubres que puedes rodar solamente con dos ruedas. Sabemos que ya de pequeña se tomaba muy en serio lo de la seguridad. También sabemos que la experiencia ha sido tan positiva que hoy en día sigue moviendose en bicicleta por su ciudad. Imaginamos que viviendo en Valencia tiene un clima perfecto para disfrutar de largas jornadas de pedaleo .Y sabemos que lo de hacer ejercicio hacen que se sienta como una estrella de cine. Los detalles estamos seguros de que los podremos encontrar en la sección de comentarios.

viernes, 9 de octubre de 2009

La primera vez de...un enano.



El que escribe, el sábado pasado, presenció la maravillosa escena de un pequeño dando sus
primeras pedaladas sobre una bici de dos ruedas. Como puedes imaginar, para el que escribe fue toda una gozada. La inseguridad con que dio sus primeros giros, la torpeza a la hora de colocar el pedal en buena posición para iniciar la marcha,la brusquedad cuando tocaba frenar, la inexperiencia para adquirir el equilibrio de su cuerpo, lo mayor que se sentía etc. Fueron muchas cosas en muy pocos minutos.El niño estaba verdaderamente emocionado.Lo que no sabe es cuanto puede llegar a disfrutar de la destreza que estaba adquiriendo en ese momento y la cantidad de nuevas sensaciones que percibirá desde el sillín de su bicicleta.

miércoles, 29 de abril de 2009

La primera vez de Fran


El que escribe hoy te postea "la primera vez" de uno de esos chicos buenos que se ha encontrado por los caminos de nuestro apreciado país. Nos conocimos haciendo cicloturismo por Andalucia hace unos años y,desde aquella semana, me sigue apeteciendo hacer excursiones de varios días en su compañía. Insaciable con los desayunos , muy voraz con las cenas y buen compañero de cañas.Nunca se mete en líos y sabe organizar como nadie rutas ciclomontañerasgastronómicas. Fran, es una suerte para el que escribe, que sigas andando en bicicleta en su compañia.
Siempre me ha sorprendido la capacidad que tiene mi hermano para recordar sucesos de nuestra infancia, tal es a veces de vaga mi memoria que creo que muchas historias se las inventa solo para fastidiarme, yo no recuerdo nada de lo que me narra. Tiene un año menos que yo así que siempre hemos ido de la mano, aprendimos juntos a jugar al futbol, a nadar y a andar en bicicleta. Curiosamente no se me ha olvidado como empecé a soltarme con la bici, abandonar esas cuatro ruedas y poder disfrutar de la velocidad...Fue en el parque Isabel la Católica de Gijón, en aquellos principios de los 80 cuando todo era tierra y arena vigilada bajo la atenta mirada del vendedor de barquillos. Allí, en la antigua pista de cemento donde ahora hay multitud de juegos infantiles, mi abuela dejo de sujetarme y cuando me dí cuenta ya estaba volando libre en mi querida BH plegable de color verde. Recuerdo la sensación de satisfacción por haberlo logrado, pero fue bastante efímera ya que me puse a mirar a una familia que estaba cerca y me fui a estrellar directamente contra ellos. Mas difícil que guardar el equilibrio fue conseguir que la bici fuese a donde yo quería, no al lugar a donde dirigía la mirada. Mi hermano aprendió casi al mismo tiempo, un suerte, ya que así pudimos disfrutar juntos de los veranos en casa de mi abuela cogiendo nuestras bicis y recorriendo todos los caminillos del parque. Años después vendría el cambio de bici, unas bh californias amarillas, para caersenos la baba... con esta bici si que aprendimos a disfrutar, a pegar saltos, hacer carreras, darnos unas cuantas leches (sobre todo recuerdo una de mi hermano en salva sea la parte, uff me dolió hasta a mi) y en general hacer un poco el cabra, eso que ahora con la edad, muchos hemos dejado de hacer....

viernes, 21 de noviembre de 2008

La primera vez de una Xana

El que escribe sabe reconocer a las Xanas a primera vista. Cuando las ves en un "Liebe auf den ersten Blick", que dirían los alemanes. Con la Xana que veis en la imagen tuve la suerte de encontrarme en el bosque de la vida.Como todas las Xanas que conozco es divertida, alegre, escurridiza,vital,cambiante,amable,reflexiva,joven,madura,lista,sensible,poderosa,
entrañable y muy dulce. La última vez que la vi paso por delante de mi como la estela que dejan los barcos y los aviones. Pero tuve tiempo de preguntarle como había sido su primera vez y esto fue lo que me respondió:
MI PRIMERA VEZ EN BICICLETA
La estoy viendo…Una BH roja y negra, todo un maquinón para mis ojos jóvenes. Pensaba que no podría haber una bicicleta tan admirable como aquella. Pero observándola bien, tenía algo que la enfeaba, eran sus ruedas pequeñas traseras. Sabiendo que solo serian temporales, regresaba mi ilusión.Al subirme a ella podía sentir la sensación de velocidad sin moverme.Con el tiempo, practica y con la ayuda y paciencia de mi padre conseguí quitar aquellas ruedecillas que tanto me ridiculizaban.Alguna caída, algún lloro, y la superación de seguir adelante…consiguieron que disfrutara de los paseos y carreras con los amigos…COMO EN LA VIDA MISMA

jueves, 19 de junio de 2008

La primera vez de CHECHU RUBIERA




El que escribe tiene en honor de conocer a Chechu Rubiera. Lance Armstrong le calificó como el mejor gregario de todos los tiempos. El que escribe puede asegurar que es tan buena persona como ciclista. Ayer tuve el placer de verle firmar autógrafos en la entrega de una de sus equipaciones, a los afortunados del sorteo solidario que organizaniza el colegio todos los años.


Me quedo con su sencillez, con su tranquilidad y su talante solidario. Las imagenes de los cinco tours de Francia y de las carreras las podemos ver por la 2 pero la generosidad y el corazón de las personas solamente se ven cuando nos miramos a los ojos.


P.D. Con mis cuarenta y seis años hoy Chechu me ha hecho sentirme como los niños de la foto.

martes, 20 de mayo de 2008

La primera vez de Luis Toyos

El que escribe conoció a Luis en las múltiples historias reivindicativas que se celebran en nuestra ciudad.Siempre le he visto con una sonrisa(como la de la foto) y con muchas ganas de charlar. En un gran luchador de la causa ciclista así como el "alma mater" de Asturiasconbici. Está trabajando en un proyecto muy interesante en Cangas de Onis (donde reside). En un futuro muy cercano escuchareis más de un comentario sobre su trabajo en este pueblo del occidente Asturiano.

Adelante Luis:



Voy a contarte una historia....

Los que ya criais canas os acordareis de la serie de Dibujos animados "El Osito Misha", verdad? Por aquel entonces, debía de tener yo unos 7 añitos, más o menos, y me acuerdo con especial cariño de uno de los episodios de esta serie.Se llamaba "Los Hermanos Raros", y hablaba de dos hermanos que llegaban al pueblo de Misha.Primero llegaba uno de ellos en una gran coche que era la gran novedad para el pueblo...también traía multitud de aparatos modernos, que en el pueblo no conocían; Este Hermano era muy nervioso, estaba muy estresado, y siempre estaba preocupado por el tiempo.Al día siguiente llegaba su hermano. Llegaba en bicicleta; los dos estaban viajando por el mundo, pero mientras que uno iba en coche, el otro iba en bici, disfrutando de los sitios, de la naturaleza, de sus paisajes, y en definitiva, disfrutando verdaderamente del viaje.Lo que descubrí en ese momento, con 7 años fué:"¡¡ Se puede Viajar en BICI !!". Yo que hacía bien poco había descubierto lo divertido que era la bicicleta, ví que además era una manera también de descubrir el mundo.Después de muchos años, ese recuerdo de la infancia se hizo realidad y descubrí lo maravilloso que puede ser viajar en bicicleta....Gracias, Misha.Nota: La serie del osito misha está publicada en DVD, y es una serie muy buena para que se la pongais a vuestros hijos.

jueves, 17 de abril de 2008

La primera vez de Mª Antonia

El que escribe conoció Toni en el 83 y desde aquellos tiempos no la ha visto una mala cara, una mala contestación, ni siquiera un mal gesto. Mi querida compañera Toni es la tranquilidad, la dulzura, la paz y la sonrisa, es como un guante de seda. Creo que se aproxima bastante a eso que llaman la compañera perfecta. Me encanta lo ilusionada que está con su nueva bicicleta y sobre todo me emociona escucharla contar lo bien que lo pasa los fines de semana por la Senda Verde.
Adelante Toni:

Me la regaló mi abuelo el día de mi cumpleaños, un mes de Junio de los años sesenta. La tenía guardada en un almacén bajo la casa, en Lastres, el pueblo donde veraneábamos y la emoción al verla fue enorme: una bicicleta ORBEA, de color verde, con una malla multicolor protegiendo los radios de las ruedas traseras y un sillín de cuero marrón. Recuerdo que me ayudaba a mantenerme en equilibrio, sin apenas llegar a los pedales. Acabé deslizándome por una pequeña rampa, y seguramente lo repetí cientos de veces.
Me encantaban las "pegatinas" que tenía bajo el manillar cromado y brillante, el timbre y la "cartera" de cuero tras el sillín, con una llave fija, parches y pegamento.
A partir de ahí, fue uno de mis mayores alicientes en los siguientes veranos. Ya en la adolescencia nos juntábamos un grupo de amigos e íbamos de un pueblo a otro (Colunga, La Isla, Caravia...) a las romerías. A veces llevábamos sentado en el portabultos a algún sufrido compañero que por supuesto en las cuestas se bajaba inexorablemente.
Esta foto la encontré colgada en un foro sobre bicis antiguas y te aseguro que es idéntica a la mía.

jueves, 3 de abril de 2008

La primera vez de CIMAFERMIN



El que escribe y Cimafermín, es casi seguro, que nos llevamos cruzado por los caminos y las sendas de los alrededores de Gijón, desde hace tiempo. Pero ahora con su estupendo blog y con las salidas de los domingos, tenemos una relación más cercana. Cimafermín es todo energía, todo alegría y todo sinceridad. CimaFermin es de los que no para de hablar, no para de contar proyectos, no para de "meterse" con los compañeros, no para de pedalear y no para de esperar a sus compañeros de salida. Lo mejor es que pases un domingo a las 9 por Pelayo (esto va también para ti, si eres de fuera) y des una vuelta con el y con su grupo. ¡No te defraudarán!.


Mis recuerdos se remontan cuando yo tenia seis o siete años,no me acuerdo muy bien de haber utilizado las cuatro ruedas,tres si y luego ya el paso fue rápido por mi osadía y chulería hacia las dos.Me acuerdo de montar en una bici pequeña amarilla,pero no me acuerdo de la marca,montaba por los jardines de la reina y por los soportales del ayuntamiento,precisamente por este último sitio es donde tengo la consciencia de mi primer accidente o percance,ya que me caí depués de atropellar a alguien y me clave el la maneta del freno(que por cierto era de hierro) en la mejilla,produciéndome una herida que llamaba la atención a todo el mundo y yo orgulloso cuando me preguntaban decía que era porque había atropellado a alguien.Esto me valió para estar una temporada sin montar en bici.
Luego con 10 años mis recuerdos se centran en Quintes donde solía pasar los veranos y algún fin de semana,ahí si que estaba todo el tiempo montando en bici con los amigos,desde la mañana hasta el atardecer,una BH roja de esas plegables.Con esta también tuve un percance,me caí y con el guardabarros me corte en la rodilla y me tuvieron que dar siete puntos(fue la primera vez que me dieron puntos,luego ya hubo mas,tengo mas puntos que el campeón de la liga española de fútbol).Como el problema era por culpa del guardabarros yo decidí quitar los dos,lo cual conllevó a la bronca de mis padres.Como no podía doblar la rodilla,no podía montar en bici y por consiguiente tampoco podía ir con mis amigos,entonces inventé un calapié con una cuerda de esparto colocada en el pedal de la pierna que podía flexionar,asi podía ir con los amiguetes pero con una sola pierna.En Quintes también utilizaba alguna bici de esas antiguas de los paisaninos que iban a segar la hierba o a catar las vacas,como no llegaba al sillín lo que hacia era meterme por debajo del tubo horizontal y así conseguía dar pedales,no de una forma muy ortodoxa pero práctica.Como a mí lo que me gustaban eran las bicis que llamábamos antes de corredor,ahora se llaman de carretera,decidí colocar el manillar de mi BH de forma invertida y así se parecía al manillar curvado de una bici de corredor.
Luego en Quintes también esta el día que me atropelló el coche,un Renault 5 rojo,toda la culpa mía por salir de una caleya sin mirar,me quede sin exagerarte encima del techo del coche,y el conductor(que precisamente se casaba al día siguiente,toma regalo de boda) cuando salió y me busco por el suelo y no me encontraba se echó las manos a la cabeza,gracias a dios no me pasó nada,de la bici no puedo decir lo mismo,me quedo la rueda de delante com un ocho que luego yo intente sin éxito enderezar con una maza,dolor el accidente no me produjo ninguno,pero mi madre me dió una buena cuera,la cual me dolió tanto como si me hubiese atropellado un trailer, asi que no se que fue peor.No me enrollo mas porque si no tienes que publicarlo por fasciculos.
Son recuerdos que aunque pase mucho tiempo parece que fueron ayer mismo
.

lunes, 24 de marzo de 2008

La primera vez de Ali






















El que escribe ya le apetecía colocar este post en el blog desde hace tiempo.Ali tiene que estar en cualquier sitio que se hable de cicloturismo.Ella y Avo tienen una de las mejores páginas web sobre cicloturismo en castellano Rodadas. Ali tiene tanto entusiasmo y tanta afición a viajar en bicicleta que solamente con abrir su página, ya estarás pensando en coger la bicicleta y largarte. Por si esto fuera poco su preparación y sus conocimientos sobre la materia son muy extensos. El que escribe tiene muy buen rollo con esta chica y seguro,seguro que en algún momento coincidirán nuestras rodadas.
Adelante Ali cuentanos tus principios:

No recuerdo con precisión la primera ocasión que me subí en una bici pero sí la primera vez que conseguí mantener el equilibrio sola. Tenía una bici preciosa, una BH negra. Yo tendría 8 o 9 años cuando mi padre decidió que ya estaba bien de ruedines. Así que, aprovechando que mi madre se quería sacar el carné de conducir, nos llevaba en un viejo 133 a un descapamado cerca de casa: mientras ella hacía prácticas de aparcamiento, él corría detrás de mí. Al principio me sujetaba del manillar y del sillín y avanzábamos despacio por un camino bacheado, ligeramente cuesta arriba yo concentrada, él dándome instrucciones. Tras unos cuantos intentos empezó a sujetarme desde atrás, una mano en la espalda, presta a agarrar el sillín si perdía el equilibrio. En mi recuerdo pasó mucho tiempo pero quizá estuviéramos practicando así solo una tarde. El siguiente día, mientras mi madre recorría el mismo camino marcha atrás y marcha alante una y otra vez, él y yo volvíamos a la faena. Esta vez me sujetaba solo del sillín. Siempre que miraba hacia atrás, ahí estaba él, sonriente, la calva sudorosa de perseguir a una chiquilla que pedaleaba frenéticamente. Recuerdo haber arrancado y mientras pedaleaba pensar ¡qué rápido vamos! ¿eh papá? La sensación del viento en la cara, y una absoluta y simple felicidad, de esas que solo duran unos segundos, pero cuando vienen lo llenan todo. Miré hacia atrás para compartir el momento con mi padre, pero él no estaba allí. Entonces, el pánico, un frenazo y un salto. Pero papá, ¡no puedo hacerlo sin tí!
Y su carcajada: ¡pero sí ya lo has hecho!

jueves, 6 de marzo de 2008

La primera vez de MAITE













Bluetomate y el que escribe contamos con la amistad de Maite desde hace 25 años. Nos une nuestra vida laboral, nos une una gran amistad y nos une Gonzalo( Maite es la hija de uno de los importantes de este blog). Se me llena de alegria la cara cuendo digo que es mi mejor amiga y no sigo porque no tendría lineas suficientes para contar las bondades de esta chica.

Adelante Maite:
Hace unas semanas fui a la cabalgata de Reyes.
En mi existencia no ha habido ni un solo año(y ya son 52), en que no acudiese a esta cita,, si bien, aunque a lo largo de este tiempo, la motivación y mi actitud fue cambiando, no ha mermado ni un ápice mi simpatia y cariño hacia sus Magestades.Ahora ya no voceo llamandolos a su paso y a penas los miro, porque mi interés está en observar las caras de los niños.
Recuerdo esa ilusión y nerviosismo, y cómo año a año mis hermanos y yo (sobre todo mi hermano)les pedíamos una bicicleta.Mis padres nos disuadían argumentando que si nos la traían, no tendrían para llevar juguetes a tantos niños como hay en el mundo.
La verdad es que, llegado ese día, ya se nos olvidaba, porque esa falta quedaba suplida con los otros regalos que nos habían dejado. Los Reyes siempre nos sorprendían.
Pero un año sin contar con ella, ahí estaba... en el centro del comedor.No recuerdo su marca, pero sí su color azul y el brillo de sus cromados.
Me parecía estar soñando. Aquel año, sin haberla pedido, los Reyes Magos nos la habian traído. Quizas esta vez habían valorado nuestra falta de egoismo, o en esta ocasión sus Magestades tenían más solvencia económica.
En aquel momento no me cuestioné nada, sólo veía que el deseo se había hecho realidad.Ahora ya sólo quedaba organizarse para que todos pudiésemos disfrutar de la ansiada bicicleta.Contabilizábamos las vueltas al patio: dos tú, dos yo... Mi hermano se atribuía algún privilegio por ser el mayor y por ser hombre, de vez en cuando, nos dejaba subirnos al porta-bultos, y manteniendo el equilibrio, nos llevaba a una velocidad para mí de vertigo.
Recuerdo mi torpeza, caidas y ... vuelta a intentarlo. De nada valía seguir el consejo de no mirar a la rueda. Deseaba que llegase el fin de semana para que mi padre me sujetase por el sillín y mejorase mi equilibrio. No sé si era su mano fuerte o sólo su presencia lo que hacía que me sintiese más segura.
Ahora ya sólo pido a los Reyes esas cosas importantes, los "regalos invisibles", y al día siguiente de su llegada me siento contenta por continuar viva, estar con mi familia y amigos, disfrutar de las pequeñas cosas y poder realizar mi trabajo con estos "enanos"... pero no olvidaré nunca lo que supuso para mí aquella primera-bicicleta-compartida.. no fue sólo el cumplimiento de un sueño sino la prueba inequívoca de que los Reyes Magos existen.

lunes, 25 de febrero de 2008

La primera vez de Gonzaga



El que escribe cree que es una buena manera de empezar la semana viendo estas imagen .Es la primera vez que Gonzaga se subía a una bicicleta, mejor dicho, se subía al carrito que lleva acoplado el tándem de sus papas. Felix, el papá, nos lo cuenta:

Gonzaga tenía 4 meses justillos cuando fuimos a Proaza. Eso debió de ser como a mitad de enero o así, al mediodía el solete calentaba pero hacía frio, de verdad.
La cosa fue que el de la handbike, que es el inefable Cesár (se llaman así de verdad, tanto la bici como él) había ido con su novia Maite el día anterior a dormir a Teverga en plan cicloturismo y quedamos en vernos al día siguiente para el asunto del carrito. Llegamos tarde y no emprendimos la marcha hasta las 2.El acople del huevito al carrito fue artesanal a base de cinchas . El carrito no era lo que se dice ni de última generación ni de calidad pero andaba. La ida la hicimos despacito por prudencia por la pendiente. Además nada mas empezar el primer repechin se desacopló el enganche y quedamos solo con el de seguridad. Paramos a ajustar y en esto pasa un chico con el otro carrito que alquilaban y le pasaba lo mismo… pero con la mala suerte que rompió también la cadena y adiós. No teníamos troncha así que el pobre allí se quedó y nosotros seguimos, pero con la sensación de que aquello se podía volver a caer en cualquier momento. A las 3 estábamos a Entrialgo. A todo esto el niño se había dormido al poco de salir y nada mas llegar lo sacamos , parecía contento del sol y estar por allí. Eso es lo que grabó Cesár ¡ Nunca pasamos de 20-25 km/h pero fue como si bajásemos a 200.La inercia te lleva casi sin dar pedal estas Proazallegamos con mucho frió y Gonzaga ya quejumbroso de tanta vibración y tanto cuento. En fin experiencia decepcionante por lo malo que era el carrito pero iniciática porque a saber donde iremos con el que tengo ya en mente y catálogo para poder ir a cicloturistear los 3 desde este verano hasta que Gonzaga pida ir en su bici y pueda con sus alforjas.


viernes, 15 de febrero de 2008

La primera vez de GONZALO GONZÁLEZ BARRIO




Bluetomate y el que escriben hoy si que estamos pletoricos con este post. No podía faltar en esta sección GONZALO. Con sus 83 años ha tenido la deferencia de darme un manuscrito( que conservaré como un tesoro) en el que nos cuenta su primera vez y otras cosas.

Pero Gonzalo, en estas lineas no puede reflejarnos, sus ganas de vivir, su alegria contagiosa, su espíritu juvenil, su gran modernidad, su capacidad de lucha, su mirada limpia, su amor hacia su familia y tantas otras cosas que, solamente disfrutan los que comparten su vida.

En el corazoncito del que escribe hay un sitio preferente para Gonzalo y los que se parecen a él.

Adelante Gonzalo, cuentanos.

Semblanza de la bicicleta

Voy a intentar desarrollar un breve relato histórico de mis aficiones al pedal.
Recuerdo perfectamente que, cuando tenía unos cuatro años, con motivo de la llegada de los Reyes Magos, me regalaron un triciclo con ruedas de llantas de hierro. (Vivía con mis padres y mis hermanos en la zona de El Cortijo.Natahoyo-Gijón.
Pasados bastantes años nos trasladamos a la casa nº 9 de la Plaza de la Estación del Norte.
La primera bici que tuve ha sido una de la marca "Ciclos Morales-Madrid, que todavía conservo, y uso todos los veranos, cuando vamos de vacaciones a un pueblo de la montaña de León llamado Vegacervera. En mis años jóvenes, aquí en Gijón, organizabamos excursiones a distintos lugares como Villaviciosa,lastres,Colunga y otros.
A mis 83 años sigo con la afición del uso de la bici y durante mucho tiempo hice el recorrido Gijón-Tremañes por motivos de trabajo (Conservas La Polar que dista unos 3 km desde donde vivo, junto al Alsa).
Normalmente hacía al mes unos 500 km que venía bien para estar fisicamente en forma. Por otra parte hace más de 20 años que asisto al Polideportivo de Pumarín, donde hacemos gimnasia de mantenimiento.
Bueno, por el momento nada más, únicamente el dar gracias a Dios que me concedió el don de la salud, que es el bien más preciado.
Gijón, 10 de Febrero de 2008 GONZALO GONZÁLEZ BARRIO.
(Relato dedicado a mi excelente amigo Jose, que me supera en la afición al deporte).

P.D. La fotografía de Gonzalo con su bicicleta la hicimos a finales del verano en una salida pro carril bici en Gijón.Para el que escribe, todo un lujo de compañia.

lunes, 28 de enero de 2008

La primera vez de FREDO





Bluetomate y el que escribe vamos a transcribir la primera vez de Fredo; compañero,colega, cicloturista y por encima de todo" el papa de Fer y de Carmen".Con Fredo he compartido horas de trabajo(Ha sido mi jefe), horas de bicicleta, muchas horas de humor inteligente y divertidas tertulias en las horas pre y pos trabajo. El que escribe sabe que es un magnifico compañero por el que siente un tremendo respeto.Si te das un paseo por mi catálogo de fotografías y buscas en mi galería pública encontrarás algunas de las fotografías que hicimos en el 2004, en nuestra primera Vía de la Plata. Queda pendiente que, en algún momento, nos enseñe las imágenes y nos cuente las Navidades del 95 que paso pedaleando por Israel, pero de momento nos conformaremos con leer las siguientes lineas.

Adelante Fredo:
Allá por 1975 alguien moría para hacer un poco más libre este país y alguien aprendía a andar en bici sin las rueditas de atrás para ser un poco más autónomo. Si algo recuerdo de esas primeros desplazamientos sin las rueditas, es la sensación de libertad, de concentración, de control del equilibrio... que poco a poco he ido mejorando hasta hace unos años que la cosa vuelve para atrás.
Mi hermano y yo (porque antes las bicis eran de más de uno) tuvimos una BH granate pequeña con cuatro y luego con dos ruedas. Era de un tamaño medio pues no era muy pequeña pero tampoco de las grandes que se plegaban.
La antigua calle A1, hoy Carlos Marx, ha sido testigo mudo de mis primeras andanzas en bici. Mi abuelo Manolo y mi papá fueron los encargados de darnos las nociones básicas de la tarea. La famosa recta que había entre el concesionario de Abundio Gascón y las naves de la empresa de transporte Mateu & Mateu, fue la pista de despegue y también de algún aterrizaje en bici.
Cuando las cosas fueron consolidándose íbamos a hacer “motocross” al polígono, por aquella época basta extensión de praos y charcas donde disfrutar como enanos. Y un poco más adelante empezamos a tunear las bicis. Que no se tiren el moco los modernos de ahora con los coches, que mucho antes lo hacíamos con las bicis: quitar los guardabarros, poner plásticos para que sonaran las cubiertas, pegar en los radios todo tipo de artilugios o hacer lazos con la mecha de los mecheros y colocarlos en el eje de cada rueda para mantenerlo limpio.
En poco tiempo mi papi y mi abuelo ya confiaron en mi y mi hermano y de tutelarnos en los primeros paseos en bici, pasaron a reñirnos por llegar con ella a casa llena de barro o con alguna pieza extra. De aquella la bici se guardaba en casa y mucha de la suciedad acumulada en el día se quedaba en la acera, en el portal o por las escaleras... en cualquier sitio menos en casa.
Ojalá Fer y Carmen disfruten por lo menos la mitad de lo que yo lo he hecho con la bici,... serán muy afortunados.

viernes, 18 de enero de 2008

La primera vez de CHENDY



Bluetomate y el que escribe hoy pretendemos iniciar una serie de post en los que nuestros amigos cicloturistas, ya sean amigos virtuales o amigos amigos, puedan contarnos como fueron sus primeras pedaladas en los tiempos remotos o prehistóricos de su infancia.


Desde el principio pretendimos que este blog fuese un punto de encuentro, de opinión y de puesta en común de las historias del que pase por aquí. SuperFidel el 9 de Enero, en el comentario que hizo al mejor recuerdo de Alvaró, abrió la veda a todo este lío. Hoy Chendy cuenta su película y espero que en futuras entregas, cada uno de vosotros, nos contéis ,como os apetezca y con vuestro estilo, esa primera vez.




Adelante Chendy


Mi primera bicicleta me la regaló mi padre.
Por aquel entonces, creo que era el año 1975; mi madre, mis hermanas y yo ya vivíamos en Gijón; pero mi padre se había quedado a trabajar en Alemania por algún tiempo más. Él había vuelto para pasar las vacaciones de verano y una mañana se marchó temprano sin decirnos adónde iba. Al regresar a mediodía entró por la puerta y nos dijo: “bajar al portal porque os he comprado un regalo y lo tengo allí”.
Sin perder un instante bajamos corriendo como locos sin tener la menor idea de qué podría ser. Cuando llegué al portal me quedé absolutamente estupefacto, creo que pocas veces en mi vida me he emocionado tanto. ¡Allí estaba! Era una bici, una BH roja de paseo, de las rígidas (porque había otras que se podían plegar por la mitad). A mí (las bicis, claro) siempre me gustaron rojas y rígidas (debe ser que encajan con mi personalidad).
Por la tarde decidimos ir a probar la bici; recuerdo bastante bien que estaba realmente ansioso por lo que debí de dar bastante la coña durante la comida. Nos fuimos al Polígono, que caía cerca y por aquel entonces era un conjunto de calles y aceras sin otro edificio que el de las antiguas casas de los militares. Elegimos una acera ancha que rodeaba una pequeña zona ajardinada de forma rectangular, teníamos que probar la bici por turnos que consistían en dar una vuelta alrededor de la zona ajardinada.
Como habíamos ido toda la familia, la primera en probarla fue mi madre. Se subió a la bici e hizo un impecable primer tramo recto, pero en vez de girar para completar la vuelta se fue de frente contra otra zona ajardinada rodeada de un bordillo. Como es lógico la cosa acabó en accidente.
Todos corrimos asaltados por la preocupación y la duda ¿Estará bien mamá? Pero, sobretodo:¿Le habrá pasado algo a la bici nueva? Al final no había pasado nada, sólo un susto; aunque mi madre decidió no montarse nunca más en una bici (y creo que cumplió su promesa).
Llegó el turno de mis hermanas que dieron una vuelta sin contratiempos.
Ya me tocaba a mí, ¡Por fin! En ese momento fue cuando me di cuenta, me extraña que no se me hubiese pasado por la cabeza hasta ese momento: NO SABÍA MONTAR EN BICI.
Naturalmente mi padre sí sabía que yo no sabía; así que me dijo: “tranquilo que yo te sujeto y cuando vea que puedes hacerlo sólo, te suelto”. Eso me animó mucho así que me conjuré para aprender lo más rápidamente posible.
No podía ser muy difícil si mis hermanas eran capaces de hacerlo (siendo chicas, pensaba yo para mis adentros en aquel entonces). Y resultó que muy difícil no sería, pero muy fácil la cosa tampoco era.
Tras varios intentos sin mucho éxito, me asaltó una angustia que comencé a notar en el dedo gordo del pie derecho y que iba ascendiendo progresivamente invadiéndome sin piedad (como hacen los norteamericanos). Aquel día, que había empezado tan bien, corría el riesgo de terminar en tragedia si no conseguía dominar aquella máquina. No podía ser tan complicado, en Alemania yo tenía un patinete de ruedas hinchables blancas y freno trasero que dominaba a la perfección.
Así pues, cuando la angustia estaba llegando a la cabeza y amenazaba con salir por las orejas, se produjo el milagro. De repente noté que mi padre ya no estaba pegado a mí sujetándome por el sillín, iba yo sólo en la bici.
La verdad es que no pude girar y tuve que bajarme, de momento sólo sabía ir recto, pero lo había conseguido.
Cuando regresamos a casa esa tarde-noche, creo que era una de las personas más felices del planeta. Aquella noche me fui a dormir con la ilusión de levantarme por la mañana, coger la bici y aprender a girar.

(Creo que sucedió más o menos así, aunque podría ser que no)

miércoles, 9 de enero de 2008

Mi mejor recuerdo





El que escribe ha encontrado este texto colgado en un pasillo del colegio donde trabaja. La profesora había puesto como tema para una redacción el mejor recuerdo y esta es la experiencia de Alvaro x12:


Mi mejor recuerdo fue cuando aprendí a andar en bicicleta sin las dos ruedas pequeñas de atrás.
Todo empezó cuando un día de hace unos seis años le dije a mi abuelo que creía que podía andar en bicicleta, mi abuelo no se lo creía, pero aún así él cogió la caja de herramientas del mueble y me quito la rueda pequeña de la parte de atrás de la bicicleta y le dijo a mi abuela que él y yo íbamos al Arbeyal a aprender a andar en bicicleta, pero ella no quiso acompañarnos. Bajamos por el ascenso y llegamos al portal, me subí a la bici que la tuvo sujeta mi abuelo y me ayudó a mantener el equilibrio. El trayecto hasta llegar al Arbeyal fue aburrido porque no me soltó para nada. Cuando llegamos al Arbeyal vimos la cuesta que estaba situada nada más llegar a la playa, mi abuelo no quería soltarme. Nos situamos al principio de la cuesta , en la parte más alta, yo tenia un poco de miedo, pero al final me soltaron y yo no sabia lo que hacer, pero me armé de valor y empecé a pedalear y vi que no me caía y seguí haciendo lo mismo y no me pasaba nada. Y así es como yo empecé a andar en bici y me encante hacerlo, yo creo que ese fue el mejor recuerdo que tengo.

P.D. Yo todavía recuerdo la BH plegable que nos trajeron los Reyes, también recuerdo los dolores de espalda , los sudores y la paciencia de nuestra madre durante las tardes de verano, para que su prole aprendiera a andar en bicicleta, y después............... llegó todo lo demás.