El que escribe hoy se acuerda de la señora que le vendió las zapatillas que utiliza para andar en bicicleta.Mi dedo gordo del pie derecho no para de decirme que está dolorido y mi uña me dice que en unos días se piensa tomar las de Villadiego. Todo por llevar unas zapatillas un poco raquiticas para hacer casi cinco horas de travesía a pie por la Cordillera Cantábrica.
Si sangra sobre mi plato No es mi revolución
-
«En el medio ambiente nada es aislado. Todos los fenómenos se afectan unos
a otros, a la vez, todos se ven influenciados. Olvidar este movimiento y la
inte...
Hace 1 día

No hay comentarios:
Publicar un comentario